Esto es lo que de alguna forma logró el genetista ruso Dmitri Belyaev. Durante la década de los 50 Belyaev empezó a trabajar con seis zorros plateados (Vulvpes vulpes) seleccionados en una granja peletera. Selecciono a los zorros que mostraban los niveles de agresividad más bajos. Para ello introducía su mano con un guante dentro del habitáculo y observaba si el zorro le atacaba o por el contrario mostraba indiferencia o pasividad. Observo que tan solo el 1% de estos zorros no mostraban agresividad alguna, estos fueron los seleccionados.
Sometió a esta pequeña muestra a cruzamientos, descartando los descendientes que mostraban agresividad y continuando los cruzamientos con la descendencia menos agresiva.
Tras casi 20 años (unas diez generaciones) de continuos cruzamientos descartando a los agresivos, comprobó que en este punto, casi un 20% de los zorros no mostraban agresividad, frente al 1% inicial. Es más, su comportamiento se asemejaba fielmente al de los perros, en lugar de rehuir de la compañía humana como hacían sus antecesores estos buscaban la compañía del hombre, respondiendo a la llamada de este.
Pero eso no es todo, observaron que los zorros se parecían físicamente cada vez más a los perros, y es con los collies con los que mas similitudes guardaban. Leer Más…
El gigante asiático tiene un problema y es que es demasiado resistente. No hablamos de su gobierno o población, hablamos de sus bacterias.
Es bien sabido que tanto plantas como algas obtienen su energía gracias al sol y por ello los denominas autótrofos. Otros organismos como los protistas (un conjunto de células que actualmente no están del todo bien clasificadas) también poseen la capacidad de sintetizar su energía a partir del sol.

Lo primero y obvio, definir que es un transgénico. Un transgénico es un organismo cuyo genoma ha sido modificado en laboratorio con el fin de obtener unas características deseadas.
La ciencia, al puro estilo CSI ha logrado averiguar la posible causa de la muerte de Darwin. Gracias a su diario y notas personas, junto con los conocimientos actuales, sabemos que probablemente falleció a causa de la enfermedad, producto de arrascarse la piel. Todos en mayor o menos medida hemos sido atacados por alguno de los múltiples insectos que se alimentan de la sangre de otros organismos, y todos nos hemos rascado cuando esto ha ocurrido a causa de la irritación de la piel. Aunque nuestras madres constantemente nos ordenaban no rascarnos, nosotros seguíamos hasta el aburrimiento o hasta que la piel nos escocia ya tanto que era peor el remedio que la enfermedad. Esto con un mosquito no tiene mayor importancia que la propia molestia y enrojecimiento de la piel. Pero desgraciadamente en otros países, en este caso principalmente Sudamérica tiene malas consecuencias. Este es el hábitat de Triatoma infestans o chinche picudo, un hemíptero de tamaño considerable (de 2mm a 2cm).
Estamos hablando de Caenorhabditis elegans, un pequeñísimo gusano de aproximadamente 1 milímetro de longitud. Bueno, ¿Y que es lo que hace a este diminuto organismo ser tan importante? C. elegans es un modelo para el estudio de la genética del desarrollo. Este organismo es estudiado gracias a una curiosa característica, nos permite conocer que genes actúan y en que momento durante el desarrollo y las diferentes migraciones que sufren las células a lo largo de este entre otros. La característica que lo hace tan importante es que el número de células que posee cuando es adulto es siempre el mismo. Las hembras en su estado adulto están constituidas por 959 células, mientras que los machos por 1031. A estas, les debemos sumar las células germinales (las que intervienen en la reproducción) que se sitúan entre las 1000 y 2000 células. En el resto de animales no ocurre lo mismo, el numero de células es variable. Este hecho, ha permitido a los científicos elaborar un mapa de destino celular, es decir han podido trazar de que célula provienen cada una de las células de C. elegans. Dicho de otra forma podemos ver que células originaron las actuales así hasta llegar a la primera y única célula. 

