Cinco años antes de que Albert Einstein publicara su teoría de la relatividad general otro ser de cuatro patas, largo cuello y con cola estuvo cerca de desbancar al genio Alemán. Este ser, no era más que un simple caballo. Este equino alemán al igual que su coetáneo físico deslumbraba al mundo por ser capaz de resolver problemas matemáticos. Era capaz de sumar, restar, dividir, multiplicar, entender el alemán (difícil incluso para un caballo) y hasta saber que día era el segundo martes del año anterior, o cualquier otro día.
El caballo comunicaba los números golpeando al suelo con una de sus patas. Así dos golpes indicaban un dos, tres golpes un tres y así sucesivamente. Tal era el asombro que en 1904 un grupo de expertos decidió estudiar al caballo. Obteniendo como resultado que el caballo era capaz de entender a su dueño y por tanto no existía fraude alguno en aquel cuadrúpedo animal. (más…)
De vez en cuando la vida nos sorprende con curiosas historias sobre personajes curiosos. Esta es una de ellas.
La evolución parece no ser reversible, o al menos eso dice Joseph Thornton. Cuando un carácter ha recorrido una vía evolutiva este no puede ser invertido aunque las presiones que han provocado la fijación de un carácter se inviertan. Thornton de la Universidad de Eugene (conocida entre otras cosas por su tan afamado corredor de medio fondo Steve Prefontaine), ha trabajado con las reacciones que provoca el cortisol. La proteína actual solo responde al cortisol, mientras que hace unos 440 millones años respondía también a la aldosterona. Esta capacidad se perdió aproximadamente hace unos 47 millones de años, tras la mutación de 37 aminoácidos. Thornton ha descubierto que esto ocurre exclusivamente gracias a dos de estas sustituciones. Aún en el caso de que este par de aminoácidos volviera a la versión ancestral, la proteína no funcionaria como lo hacia y por ello no traería el antiguo fenotipo. Esto se debe a una inestabilidad provocada por otros cinco aminoácidos. Por ello, estos cinco aminoácidos deberían volver también a su estado ancestral. 




